Aceite de Rosa Mosqueta
Aceite regenerador chileno muy rico en ácidos grasos esenciales. Repara la barrera, mejora el aspecto de marcas y nutre sin obstruir poros.

Por qué lo usamos
Muy rico en omega 3 y 6
grasas que la piel no fabrica y necesita para mantener su barrera.
Mejora el aspecto de marcas
uso tradicional y estudios preliminares apuntan en esa dirección.
Textura seca
se absorbe rápido y no deja sensación grasa, algo poco habitual en un aceite tan nutritivo.
No obstruye el poro
apto en piel mixta que necesita nutrición.
Qué sí hace
Concentra ácidos grasos esenciales en una proporción poco común, y eso es lo que repara la barrera y deja la piel flexible sin sensación grasa. Se le atribuye vitamina C, que está en el fruto pero no pasa al aceite, y ácido retinoico, cuya presencia sigue discutida. No lo necesita: su valor está en la grasa, y ahí pocos aceites le llegan.
Dato científico
Su contenido en ácidos grasos esenciales repone la grasa que falta entre las células de la superficie. Con ella la piel recupera flexibilidad y retiene mejor el agua.
Evidencia
Estudio en 76 adultos que trataron cicatrices con aceite puro de rosa mosqueta dos veces al día durante 12 semanas, evaluando eritema, decoloración, atrofia e hipertrofia frente a un grupo control sin tratamiento.
Evolution of Post-Surgical Scars Treated with Pure Rosehip Seed Oil, SCIRP (2015)
Ficha técnica
En pieles sensibles conviene introducirlo de forma gradual. Uso nocturno recomendado.
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Semillas del rosal silvestre que crece en los Andes chilenos
Formatos / variantes INCI
Forma virgen rica en omega 3, 6 y 9, y retinol natural. Máxima potencia regeneradora.
Forma más común en etiquetado. Aceite de semilla prensado en frío.
Origen & diferenciador
El rosal silvestre llegó a Chile desde Europa y se naturalizó en la cordillera. Hoy se recolecta a mano en el sur del país, y el aceite se prensa de la semilla que va dentro del fruto.
Origen e historia
El rosal silvestre del que sale este aceite no es originario de Chile. Llegó desde Europa y se naturalizó tan bien en la cordillera que hoy crece de forma espontánea en el sur del país, donde se recolecta a mano. Trabajos realizados en Chile en los años ochenta impulsaron su uso cosmético y lo convirtieron en uno de…
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El rosal silvestre del que sale este aceite no es originario de Chile. Llegó desde Europa y se naturalizó tan bien en la cordillera que hoy crece de forma espontánea en el sur del país, donde se recolecta a mano. Trabajos realizados en Chile en los años ochenta impulsaron su uso cosmético y lo convirtieron en uno de los ingredientes que el país exporta con nombre propio. El aceite se prensa de la semilla que va dentro del fruto, no del fruto entero, y esa distinción importa más de lo que parece, porque explica qué contiene y qué no. Es de los pocos casos en que una especie introducida acabó siendo emblema de un territorio.
Se le atribuyen a menudo vitamina C y ácido retinoico. La vitamina C está en el fruto, no en el aceite, porque es soluble en agua y no pasa al prensado. La presencia de ácido retinoico está discutida en la literatura. Lo que sí concentra, y mucho, son ácidos grasos esenciales.
Combina perfectamente con
Extracto de Maqui y Aceite de Rosa Mosqueta: regenera y protege. El emoliente repone la barrera lipídica y el antioxidante defiende del daño oxidativo.
Pantenol (Vitamina B5) y Aceite de Rosa Mosqueta: hidrata y suaviza. El humectante aporta agua y el emoliente suaviza la superficie, para una piel flexible y confortable.
Aceite de Rosa Mosqueta y Vitamina C: regenera y protege. El emoliente repone la barrera lipídica y el antioxidante defiende del daño oxidativo.
Ácido Hialurónico y Aceite de Rosa Mosqueta: hidrata y suaviza. El humectante aporta agua y el emoliente suaviza la superficie, para una piel flexible y confortable.





