Caléndula
Extracto floral calmante con larga historia en dermatología. Alivia irritación y enrojecimiento, y acompaña la recuperación de la piel dañada.

Por qué lo usamos
Calma la irritación
alivia el enrojecimiento y la molestia de la piel reactiva.
Acompaña la recuperación
uso tradicional sobre piel dañada, rozaduras y zonas muy resecas.
Hidrata y suaviza
aporta confort en piel tirante o áspera.
Suave en piel delicada
largo historial de uso en piel infantil y zonas de mucho roce.
Qué sí hace
Alivia la irritación y el enrojecimiento, y aporta confort en piel reactiva o muy reseca. Los porcentajes de cicatrización que suelen citarse proceden de estudios en úlceras de pie diabético, un contexto clínico que no se traslada a una crema. En cosmética su terreno es la calma diaria, y ahí tiene siglos de aval. Pertenece a las asteráceas, así que quien sea alérgico a la familia de la margarita debe evitarla.
Dato científico
Los triterpenos de la flor frenan las señales que ponen en marcha la inflamación, mientras los flavonoides ayudan a proteger el tejido del daño oxidativo.
Evidencia
Revisión sistemática que identificó evidencia de los efectos beneficiosos del extracto de Calendula officinalis para la cicatrización, con evidencia moderada de mejor recuperación de la fase inflamatoria y mayor producción de tejido de granulación.
A systematic review of Calendula officinalis extract for wound healing (2019)
Ficha técnica
Es de la familia Asteraceae; conviene evitarla en personas alérgicas a esta familia botánica (margaritas, ambrosía).
Ver detalles técnicosOcultar detalles técnicos
Flores de caléndula, planta medicinal de cultivo global
Formatos / variantes INCI
Extracto concentrado de caléndula, solubilidad universal para fase agua o aceite.
Extracto específico del pétalo, máxima concentración de principios activos.
Agua destilada de flores de caléndula, ligereza máxima, ideal para tónicos.
Aceite macerado en flores de caléndula, textura suave.
Origen & diferenciador
Hildegard von Bingen ya la describía en el siglo XII para las heridas. Sus flores contienen unos triterpenos llamados ésteres de faradiol, responsables del efecto antiinflamatorio.
Productos que lo contienen
Origen e historia
Hildegard von Bingen ya la describía en el siglo XII para tratar heridas, y su uso militar está documentado hasta bien entrado el siglo XX: se empleó para curar heridos en la Guerra Civil estadounidense y en la Primera Guerra Mundial, cuando el material sanitario escaseaba. La explicación química tardó bastante más. En los años noventa se identificaron…
Leer historia completaCerrar historia
Hildegard von Bingen ya la describía en el siglo XII para tratar heridas, y su uso militar está documentado hasta bien entrado el siglo XX: se empleó para curar heridos en la Guerra Civil estadounidense y en la Primera Guerra Mundial, cuando el material sanitario escaseaba. La explicación química tardó bastante más. En los años noventa se identificaron unos triterpenos llamados ésteres de faradiol como los responsables de su efecto antiinflamatorio, lo que confirmó que aquel uso empírico tenía base. Es una flor de cultivo fácil y ciclo corto, y eso explica por qué estuvo siempre al alcance de quien la necesitaba.
Pertenece a las asteráceas, la familia de la margarita y la ambrosía. Quien sea alérgico a esa familia debería evitarla.
Combina perfectamente con
Caléndula y Centella Asiática: calma reforzada. Dos calmantes que actúan en superficie y en profundidad reducen la rojez y la sensibilidad.
Extracto de Aloe Vera y Caléndula: reparación de barrera. El calmante reduce la irritación mientras el humectante repone agua, y juntos restauran la barrera de la piel sensible.
Caléndula y Pantenol (Vitamina B5): reparación de barrera. El calmante reduce la irritación mientras el humectante repone agua, y juntos restauran la barrera de la piel sensible.
Ácido Hialurónico y Caléndula: reparación de barrera. El calmante reduce la irritación mientras el humectante repone agua, y juntos restauran la barrera de la piel sensible.







