Aceite de Frambuesa
Aceite antioxidante de semilla de frambuesa, rico en vitamina E y ácidos grasos omega. Nutre, calma la piel y protege del daño oxidativo.

Por qué lo usamos
Antioxidante
concentra vitamina E natural, que ayuda a frenar el daño que dejan el sol y la contaminación.
Equilibra la barrera
aporta omega 3 y omega 6, dos grasas que la piel no sabe fabricar y necesita para sellarse.
Ligero y no comedogénico
nutre sin obstruir el poro, así que sirve también en piel con tendencia a granitos.
Confort en piel reactiva
reduce la sensación de tirantez sin recurrir a activos irritantes.
Qué sí hace
Aporta omega 3 y omega 6, dos grasas que la piel no fabrica, y vitamina E natural que frena el daño oxidativo. Circula que tiene un factor de protección solar de entre 28 y 50. Esa cifra viene de una medición de laboratorio, nunca de un ensayo en piel, y usarlo como protector solar es peligroso. Como antioxidante y refuerzo de barrera es excelente, y ahí está su sitio.
Dato científico
Los omega 3 y 6 se incorporan a la capa de grasa de la piel y la vuelven más impermeable. La vitamina E neutraliza las moléculas inestables que genera el sol antes de que alcancen al colágeno.
Evidencia
El aceite de semilla de frambuesa es rico en ácidos grasos, tocoferoles, tocotrienoles y carotenoides, con alta capacidad antioxidante y propiedades antiinflamatorias; se usa en cosmética como emoliente e hidratante que reduce el estrés oxidativo de la piel.
Red Raspberry (Rubus idaeus L.) Seed Oil: A Review, PMC8151122 (2021)
Ficha técnica
Bien tolerado, no comedogénico. Muy susceptible a la oxidación; conservar en frasco opaco protegido de luz y calor.
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Semilla de la frambuesa roja, cultivo de clima templado
Origen & diferenciador
Se obtiene de la semilla que queda tras prensar la frambuesa, la parte que la industria alimentaria descarta y que la cosmética recupera.
Origen e historia
Es un ingrediente joven y nació de un residuo. La industria del zumo y la mermelada genera toneladas de semilla de frambuesa que hasta hace poco no tenían destino, y de ahí sale este aceite. Su interés cosmético arranca de un trabajo publicado en el año 2000 por el equipo de Oomah en Canadá, que analizó su composición…
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Es un ingrediente joven y nació de un residuo. La industria del zumo y la mermelada genera toneladas de semilla de frambuesa que hasta hace poco no tenían destino, y de ahí sale este aceite. Su interés cosmético arranca de un trabajo publicado en el año 2000 por el equipo de Oomah en Canadá, que analizó su composición y encontró una proporción poco habitual de omega 3 y omega 6, además de una cantidad alta de vitamina E. Ese mismo trabajo incluía una estimación de absorción de radiación ultravioleta medida en laboratorio, y esa cifra es la que después se sacó de contexto y convirtió al aceite en un supuesto protector solar natural. La composición es real y el uso como filtro no lo es.
Muy sensible a la luz y al calor: envase opaco y consumo rápido, o pierde justo aquello por lo que se elige.
Combina perfectamente con
Aceite de Frambuesa y Extracto de Aloe Vera: hidrata y suaviza. El humectante aporta agua y el emoliente suaviza la superficie, para una piel flexible y confortable.
Aceite de Frambuesa y Ácido Hialurónico: hidrata y suaviza. El humectante aporta agua y el emoliente suaviza la superficie, para una piel flexible y confortable.


